Un proyecto audiovisual es un gran edificio. El guión, una pieza sin la cual el edificio se viene abajo. Puede suceder antes o después, pero acaba pasando.
No obstante y lejos de veleidades artísticas, entiendo la escritura de guiones como la elaboración de un material con el que otros van a seguir trabajando.
He dirigido o coordinado muchos de los proyectos que me han encargado escribir, de manera que a lo largo de los años he ido formando equipos con empresas y profesionales con los que realizo esos encargos globales.
Versatilidad, rapidez, implicación, creatividad… son los principios que pongo en funcionamiento al acometer cada nuevo proyecto.

